TEORÍA ARTÍCULOS CRÍTICA

 

Los Personajes

  • Hay que conocer la naturaleza íntima del personaje: el personaje no es la persona, es más bien el conjunto de simplificaciones que elaboramos cuando queremos comprender a un ser humano.

  • El personaje es un complejo construido a partir de simplificaciones, de aristas claras, de rasgos significativos y funcionales. De esa claridad y de lo que proyectamos en sus contradicciones, nace la complejidad del personaje, siempre nutrida por nuestras proyecciones como espectadores. Un personaje deber ser muy nítido, para constituirse, como personaje, en un ser complejo u oscuro.

  • El personaje no es lo que "es" en el afuera habitado por personas, es más bien lo que queremos que sea esa presencia inexplicable o banal que es la de los seres humanos. El personaje se crea para darle un sentido a la vida como un todo y para darle sentido a los seres individuales.

  • El sentido que mueve al personaje (sus motivaciones, sus metas, su visión de las cosas) es lo que le da sentido a su presencia en la obra dramática. Un guión es un espectáculo de visiones distintas, de búsquedas diversas y/o contrarias, de verdades contrapuestas, cada una de ellas trazadas por personajes.

  • La homogeneidad del autor, su lenguaje, su visión de las cosas (y peor aún, su agudeza o su inteligencia) hieren de muerte a los personajes. Un personaje debe ser tan inteligente como su autor y, a la vez, tan estúpido y ciego como quien lo escribe. Diseñar personajes que calquen nuestra "inteligencia" es proyectar sombras para el disfrute único de nuestro narcisismo. Y naufragar como creador.

  • La única vida posible del personaje del drama es la acción, pero hay que entender muy bien qué es lo que describe esta palabra. La acción, vista desde el personaje, es todo lo que repercute sobre el "sentido" que tiene su existencia de personaje (sobre sus motivaciones, sobre sus metas, sobre la forma de procurarse sus objetivos o sobre su visión de las cosas). Por ejemplo: el estornudo que revela al espía escondido es una acción enorme y sus consecuencias pueden ser catastróficas. El estallido de un autobús cargado de pasajeros frente a un niño que busca comida para sobrevivir, puede apenas puede ser un detalle que ilustra el ambiente.

  • Lo único que no perdona un guión es que un personaje exista por arbitrariedad del autor (porque "se parece a uno de sus amigos", o "a su hermano" o "a su amante"): Ningún pintor mancha de rojo el lienzo porque siente un caprichoso apego hacia ese color. El personaje está ahí para significar y para funcionar. La pregunta obligada es ¿Por qué y para que está aquí mi personaje?

  • El personaje es un ser bifronte: ve y es visto, irradia y refleja, es, a la vez, una "existencia" y una "visión". Procura que cada vez que tu personaje hable o actúe, ambos ámbitos del personaje se desarrollen. Haz que tus personajes se expresen a sí mismos y que a través de su visión se expongan los otros personajes.

  • Los personajes, en realidad, no existen solo en sí mismos, sino en función de interacciones, de contrastes dinámicos: hay buenos porque hay malos, hay usureros porque existen personajes dadivosos o filántropos. En tu lienzo, utiliza tantos colores como permita la paleta que escogiste para pintar el mundo en el que habitan tus personajes.