Notas
(1) Las excepciones, pertenecientes a textos límites, confirman
vigorosamente la regla.
(2) Sin necesidad de
mencionar a Beckett o a Ionesco,
bastaría pasearse por algunos
grandes protagonistas del
cine de ficción, desde Nosferatu hasta Batman.
(3) Esto, entre
otras cosas. El
proceso psicológico que desemboca
en la creación de una obra dramática es,
a todas luces, altamente complejo,
y está muy lejos
el presente trabajo de cualquier discusión en torno a él.
(4) La dicotomía entre film de acción y
film de personaje apuntada por Michel Chion y por Cucca
se emparienta con la distinción de R.
Barthes entre relatos nucleares
(llenos de acción) y relatos
indiciales
(en los que
prevalecen atmósferas y personajes). En la
práctica, sin embargo, la escogencia de
uno de los polos por el escritor no lo exime en términos del otro, por lo que, como afirman Bentley y Vale, acción y personaje
parecen ligados en
forma indisoluble. Chion, lo formula en estos términos:
Avec beacoup d'action, les personnages tendent a devenir des marionnettes, et avec grande
subtilité
psychologique (disent certains), action se ralentit et perd son importance.
L'ideal serait
combiner et d'imbriquer caractère et
action, ce
qui est s
facile à postuler dans l'abstrait qu'à réaliser dans faits
("Con mucha acción
los personajes tienden a
convertirse en marionetas,
y con grandes
sutilezas psicológicas (según dicen algunos) la acción se hace lenta y pierde su
importancia. Lo ideal sería combinar carácter y acción, cosa que resulta más fácil de postular en abstracto que de realizar en los
hechos")
(5) Para Bentley: Personaje y
acción se hallan
tan perfectamente coordinados
que la cuestión de la prioridad de
unos sobre otros
pierde toda su
pertinencia. En
realidad, el análisis
contemporáneo del personaje
sigue fluctuando entre ambos
polos, pero resuelve
esta multiplicidad ejecutando "niveles de lectura" del personaje: en un nivel,
el personaje, es
acción pura (en acto o en
potencia). En otro, es, esencialmente,
un haz de atributos.
(6) La unidad
de opuestos de Egri
implica la coexistencia irreducible
de dos fuerzas en pugna, características según el autor, del buen conflicto dramático. Sólo a través
de una tal unidad, el personaje, sobre todo el protagónico, es capaz de
modificarse. Un caso claro de la unidad de los opuestos lo constituye la
simbiosis. Brian de
Palma tiene un bello ejemplo en el film Las siamesas diabólicas, inseparables y mutuamente execradas.
(7) Egri, por su parte,
opta por la idea del personaje
como instancia generadora de la acción.
No en vano un capitulo de su libro se intitula: Characters Plotting Their Own Play.
(8) Según Howard Lawson (1949:327),
Ibsen
construye sus personajes
(por lo
menos en el caso de Casa
de Muñecas) proyectando toda una serie de crisis en su vida anterior.
(9) Nótese que
esta distinción temporal
presupone una escogencia discursiva
que evada las
complicaciones cronológicas,
lo cual es
otra manera de decir que, para Field, cine es el cine narrativo
norteamericano, (cine, por
excelencia, convencional y
"anti-brechtiano", como
más sinceramente lo admite James Boyle, profesor
de una escuela de cine de los Ángeles.)
Idéntica observación se puede formular con relación al llamado
paradigma de Field, de
extendida difusión entre los
profesores de guión
de los Estados Unidos y
que para su
autor participa de
una universalidad dentro de la que se ajustan desde un Spielberg
hasta un
Kurosawa
o un Bergman.
(10) Potencial climático: capacidad del
personaje, orientada hacia un fin, para
manejar dos emociones fuertes a la vez. ...
Un personaje con potencial
climático, aunque se mueve esencialmente compelido por el deseo,
todavía es capaz de sentir la demanda de otra emoción
contradictoria.
(11) Los personajes se
mueven incansablemente de un
estado mental a otro;
están forzados a
cambiar, a crecer,
a desarrollarse...
(12) Las contradicciones en el
interior del hombre
y las contradicciones a su
alrededor crean una
decisión y un conflicto. Estas
a su vez lo obligan
a tomar una nueva decisión y a participar en un nuevo conflicto.
(13) Linda Seger, en su manual de
reescritura traza lo que denomina
el "arco de transformación" que va
de la posición inicial del personaje hasta una posición extrema de modificación, pasando por una
posición moderada o intermedia, considerando así instancias posibles
de transformación que podrán ser
escogidas en el guión (y que, definirán posibles personajes)
(14) La dinámica de
la relación
antagonista-protagonista es indicada
claramente por Boyle: el
protagonista no se modifica,
sino que su oposición al
antagonista, provoca un cambio en él.
Recuérdese a Yago, el gran antagonista.
(15)
Le coup de théâtre (plot
point des Américains, 'peripeteia' d'Aristote),
est un brusque
revirement qui modifie la
situation et la
fait rebondir de
façon imprévue... Chion (1985:153) (El coup de thèâtre
(plot point de los americanos)
es un cambio
brusco que modifica la situación y la hace
"rebotar" de manera imprevista).
(16) Para Hitchcock, según cita
Chion,
el "Mac Guffin"
es un objeto extremadamente importante
para el personaje
-un documento secreto, un
mapa, secretos militares o políticos-
pero sin ninguna importancia para el Narrador.
(17) Hay varias maneras de abordar esta distinción: una, ya mencionada, consiste
en postular varios niveles de
lectura del personaje, como lo hace Casetti en Cómo analizar un film Otra es hacer
énfasis en el efecto-persona, como lo hace Jose María
Diez Borque en El
Personaje dramático.
(18) Un personaje
de películas es
una simulación y una
simplificación de una persona. Aunque
representada por un actor viviente,
no es un verdadero ser humano.
(19) Ver Greimas y Courtés.
(20) El análisis
narrativo contemporáneo, en
sus diversas
manifestaciones, ha al texto autónomo, incluso, en la instancia del narrador,
al afirmar que, desde el punto de vista semiológico,
el narrador y el personaje están
en el mismo plano textual,
mientras que autor
es un término extratextual, como bien
lo señala Palomero
en su tesis doctoral.
(21) Paris y Balbec están al mismo
nivel, así el uno sea real y el otro ficticio y nosotros somos, todos los días,
objetos de relato, cuando no héroes de novela.
(22) La castración, propia de la fase del Edipo, reafirma esta
carencia inicial al negar en el
infante su posibilidad de fusión
con el Otro, y por
ello, su completud.
A partir de allí, el sujeto se
percibirá incompleto, carente -castrado-
del falo, destinado a su búsqueda permanente.
(23) Tan es así que, como era de esperarse, los más recientes
manuales franceses hacen uso del esquema actancial. Este es el caso de Pierre Jenn, quien
en su
Techniques du Scénario lo utiliza directamente para la construcción del personaje y de Francis Vanoye, quien
recurre al mencionado esquema para
el análisis de los
modelos de personaje, en su Scénarios Modèles, Modèles de Scénarios.
(24) Ver la obra del Groupe d'Entrevernes.
(25) Otra aproximación
permitiría utilizar la codificación de
los papeles narrativos debida a Claude Bremond (En su
Logique du Récit) para generalizar,
"al nivel de la historia", el proceso que
se lleva a cabo desde
un rol. Así,
un "civilizador" puede en la historia actuar como un
"protector" o como "degradador", según
intervenga en un
proceso de salvaguarda de un cierto personaje (o rol)
sometido a una posible degradación
(una comunidad indígena, por
ejemplo) o bien, participe de manera
modificadora propiciando la degradación (al esquilmar a nuestra hipotética
comunidad).
(26) Al respecto de una concepción del personaje como
"relación", Juán Carlos Genet dice:
... un
personaje "no es", sino en "relación activa" (por la acción),
con los otros personajes. La tan mentada 'psicología' del personaje no
existe a priori, antes de la
acción. Existe sólo una manera
de "hacer en"
"procura de algo" (Los
subrayados son de Genet). Más
formalmente, Philippe
Hamon, en su renombrado artículo Pour un Statut Sémiologique
du Personnage, no hace
más que definir el personaje en
términos relacionales, destacando
la supremacía de la red de interacciones de los
personajes, por sobre el "ser" individual de cada uno de
ellos.
(27) Aquí se ve cómo los
papeles psicológicos pueden jugar tanto un
papel atributivo (un
personaje
"víctima" puede,
narrativamente, ser un degradador), como un papel propiamente narrativo (al
coincidir el rol
psicológico con el rol
narrativo, por ejemplo, el Rocco de Rocco y sus Hermanos de Visconti,
salvador en todo terreno).
(28) La relación entre los
intercambios de rol y la situación dramática, tal
como la entiende
Pavis,
es decir como "congelación" del desarrollo
de la acción a partir de la cual se obtienen
"cuadros
estáticos", debe ser
estudiada más a fondo. En
particular, la relación
entre los mencionados intercambios
y las
configuraciones actanciales propias
de cada situación dramática.
(29) Bergman, como
es de suponer, tiene más de un brillante ejemplo de
tales juegos. En
Fanny y Alexander, una breve escena entre un
tío de los niños y su mujer, da cuenta
de la dramática eternidad que condena a la pareja a jugar el juego sado-masoquista de
"Patéame":
brillante muestra del triángulo del Karpmann, de
los juegos psicológicos
y del talento del director.
(30) Esta ocultación a
veces está altamente codificada: caso de las telenovelas o en la comedia ligera
en las que el "no" de un personaje,
acompañado de cierto
titubeo, significa inequívocamente un "sí".
(31) Hay otra razón por la
cual lo "obvio" y lo
"explícito" es tan mal visto por la preceptiva dramatúrgica,
por qué "ofende la inteligencia del
lector". Lo que se
requiere del buen drama es que
ponga en participación al espectador, que lo demande para la reconstrucción de lo "no dicho" (a través, sobre todo, de sus propios
"no dichos").
(32) La coincidencia o el
contraste entre lo que el sujeto dice analógicamente (con su cuerpo, con sus gestos, etc.), lo que postula digitalmente
(con sus palabras), y del
sentimiento interior que se
revela como resultado
de sus acciones, constituye un
punto central en ciertos análisis
terapéuticos (Por ejemplo para
los seguidores de
las teorías
bioenergéticas). De nuevo
nos encontramos con
sentido múltiple en la comunicación que le da "espesor" a lo
que hace el personaje, a la puesta en texto de la eterna contradicción entre lo
se que dice y lo que se siente, lo que se desea y lo que se prohíbe.
(33) Todo escritor
es un esquizofrénico en el
momento de la escritura: Mario Vargas Llosa lo ilustra
convincentemente en su novela La
Tía Julia y el escribidor.
Un escritor es alguien que puede
ponerse simultáneamente en el lugar de
sus personajes y un un lugar exterior que no está en ninguno de ellos (¿El lugar de Dios?).
(34) En realidad, un inmenso terreno de posibilidades se abre
al estudio de las interacciones
personales mediante modelos
formales. Apenas mencionaremos los trabajos
de Watzlawick acerca de la comunicación, los
estudios de Georg Gerbner,
los trabajos de antropología aplicada de Brembeck y Howell, etc.
Véase, por ejemplo, el libro de Valbuena de la Fuente
(35) La polaridad
presente en el
carácter obsesivo, por ejemplo,
queda reorganizada según Lieberman y Maldavsky, de
acuerdo al cuadrado semiótico, en la cuadrupla
siguiente:
ser
ordenado <------------> ser vicioso
ser
virtuoso <------------> ser desordenado
Los elementos de
la columna de
la izquierda (deixis izquierda) corresponden
al carácter obsesivo,
los de la derecha -ya
en el marco
de la desestructuración intrapersonal,
es decir, de
la psicopatología- a la
psicopatía. Idénticos cuadrados son
formulados con relación a las histerias, las ciclotimias, etc.
(36) Un hombre caminando es acción,
un pájaro volando, una casa en llamas,
la lectura de un libro. Cada manifestación de la vida es 'acción'.
(37) Según la definición de Touchard
citada por Bentley.
(38) También Luis Espinal
hace uso del concepto de "núcleos" "de"
"acción" para descubrir
la estructura de
un cuento cuya adaptación ilustra su breve manual.
(39) Te juro que lo mataré, dice
el héroe al soplón. Triple indicación
que remite al suministro de una información ("A quiere matar a
B"), a la conjunción del personaje
enunciador con un objeto
(el compromiso), y a una
consecuencia (la delación del soplón).
(40) Otro aspecto de la
multiplicidad del parlamento es el que
se pone
de relieve al
analizar lo que Bandler y Grindler denominan
la "referencialidad" y que remite al grado
de ocultamiento que hace cada parlamento
de sus referentes. Utilizando las
categorías Chomskianas de
"estructura" "superficial" y "estructura"
"profunda" será posible determinar qué oculta cada parlamento
(y cómo lo
oculta). La distancia entre el
"decir" y el "hacer" es casi un requisito constituyente:
la distancia entre
estos dos términos
-entre estructura superficial y estructura profunda- se acorta a medida que se acerca el
clímax, momento en
que se presupone
un "desnudamiento" psicológico (por ejemplo en el final de Casa de Muñecas de Ibsen, o en Sex, Lies and Videotape de Steven Soderbergh).
(41) En este
caso, la saga por
la consecución del objeto configura un
programa narrativo susceptible
de ser descompuesto en
diferentes acciones: la búsqueda del tesoro presupondrá
desplazamientos, peleas, indagaciones,
etc. Cada una de estas acciones cobra su
significado con relación a la consecución del tesoro, cabiendo la
posibilidad de que dos
actividades (el desplazamiento en un
bote y en un avión) tengan exactamente el mismo "significado" en relación con la acción base.
(42) Sin embargo, no
estamos de acuerdo con el autor cuando reduce la acción dramática a una
sucesión de actos de comportamiento de los cuales -explícita
e inexplicablemente- excluye los
actos de habla
y, tácitamente, las
modificaciones psicológicas, (que
pueden hacerse manifiestas por un simple
cambio gestual). Para Moles, el
análisis de las acciones teatrales se
limita casi al de un problema de cinemática (¿Quién hace
qué, cuándo y dónde?), mientras que su
estudio de los actos cinematográficos no
es más que un
catálogo permutable de acciones
vistosas.
(43) El estudio de los
programas narrativos, y de sus etapas (manipulación, adquisición de la competencia, realización y sanción), puede constituirse en una
ayuda invalorable para el
guionista (que no
hace otra cosa
que estructurar programas narrativos).
A través del análisis abstracto
se pueden "ver" las
piezas constituyentes de
la acción y detectar las piezas faltantes.
(44) De allí las metáforas
que confieren al itinerario a que es sometido el espectador una suerte de
disposición geográfica o melódica, con
cimas escarpadas, colinas y
valles para el descanso.
(45) Un valioso comentario de Chatman
comentando a Todorov
distingue entre personajes
"a-psicológicos"
y personajes
"psicológicos", definiendo los
primeros como aquellos personajes que
son pura potencialidad
en base a sus
atributos: el "malo" hace maldades, la "seductora" solo
seduce (y solamente es seductora) y los segundos como aquellos cuyos atributos conforman
un exceso, un lujo
en beneficio de su
"psicología".
(46) O, lo
que es lo
mismo en términos
formales, las posibilidades de
que la manipulación
(en el sentido greimasiano)
intervenga para proponer un nuevo contrato, es decir, la obligación, para el sujeto, de llevar a cabo un nuevo programa
narrativo. El detalle
no es más
que la expresión de ese poder
de azar que
constituye la carta secreta de
todo relato: al final todo
lo que ocurre en cualquier historia es una
casualidad ventajosa a su creador.
(47)
Conflicto es el inter-juego entre
fuerzas que apuntan hacia objetivos
mutuamente incompatibles
(48)
La base de todo drama es el conflicto;
una vez que Ud. define la necesidad de su personaje,
esto es, que encuentra qué es lo que él quiere alcanzar en el
transcurso del guión, cuál es su objetivo, puede crear obstáculos a esa necesidad. Esto
genera conflicto...
(49) Ningún diálogo, aun el más agudo, puede dar movimiento al
drama si
no sigue al conflicto.
Sólo el conflicto puede
generar más conflicto, y el
primer conflicto proviene del
ejercicio de una voluntad consciente que
decide alcanzar un objetivo determinado
por la premisa de la obra.
(50) Esto, sin duda, es un postulado básico de la
dramaturgia clásica. Corneille ("Discurso Sobre
el Poema Dramático"), citado por Pavis, lo
formula de manera casi idéntica:
"la acción debe ser completada y acabada,
es decir que en el acontecimiento
final el espectador debe estar perfectamente instruido de
los sentimientos de
todos cuantos han intervenido en ella, de manera que salga con el espíritu en calma y no tenga duda de
nada" y Hegel
en su Introducción a la Estética, señala,
tal como lo reproduce Pavis, que el
conflicto es lo característico de la acción
dramática: La acción dramática
no se limita
a la tranquila
y simple realización de un objetivo
determinado. Por el contrario, tiene lugar
en un medio
constituido por conflictos
y colisiones, y es el blanco de las circunstancias, de pasiones y caracteres
que la contrarrestan o se
le oponen. Estos conflictos y
colisiones engendran a su vez
acciones y reacciones que, en un momento dado, hacen que
la calma sea necesaria.
(51)
La gran falta
es la hamartia que,
según observa Corneille,
puede significar en griego tanto error como falta; es un producto
de la mala
suerte o una
falta moral o cualquier cosa
entre las dos. La hamartia
es el pivote de un trastrocamiento de gran amplitud que conduce de la felicidad
a la desgracia a un hombre que, no siendo malo, no merece su suerte... Este trastrocamiento suscita la
inquietud en el espectador, es
decir, en el
propio sentido, destruye el
reposo, el sentimiento de comodidad en
que lo había colocado el prólogo y lo sumerge en la agitación.
(52) También aquí la
dramaturgia clásica caracteriza
para la tragedia este cambio cualitativo con acontecimientos como la peripecia, que es, al decir de Aristóteles la
inversión de las cosas en sentido contrario y el
reconocimiento, que es ... una inversión o cambio de ignorancia a
conocimiento que lleva a amistad o a enemistad
de los predestinados a mala o
buenaventura.
(53) Un incidente, o evento, que se 'engancha' en la historia y la
hace girar en otra dirección
(54) Mencionamos
informalmente una división del film que es en realidad la base de una delicada
discusión. Por una parte, en términos de escritura, el guionista maneja los conceptos de escena, secuencia
y parte, con
referencia inmediata al problema técnico de la filmación:
así una escena constituye una unidad
íntegramente filmable
sin que haya movilización del
equipo (de ahí que se exija la
unidad de tiempo y de lugar y del señalamiento de
las condiciones de filmación: exterior o interior). Por otra
parte, la naturaleza dramática de su material lo obliga a la creación
de unidades -escenas si se quiere, y también secuencias- cuyo principio
integrador lo constituye la acción y que
en algunos casos no coinciden con las
escenas en el primer sentido mencionado
(de aquí que la scaletta preliminar o
disposición en serie de las escenas a
ser escritas no coincida con un listado
de la escenas del guión). Otro problema muy distinto -complejo y que escapa a los objetivos del presente
estudio- es el de la segmentación
del film
ya elaborado en escenas,
secuencias y partes en atención tanto a su contenido dramático como
los elementos expresivos del film
(continuidad en la imagen y el sonido, elementos de
modificación de los
registros, como a las disolvencias
y los fundidos, etc.).
(55) La dramaturgia
teatral de los
siglos XVI y XVII, consecuente
el precepto pretendidamente aristotélico de la unidad de acción, reducía el conflicto a uno solo y por ende la
trama a una sola línea narrativa. Muchos filmes, muestran esta estructura más característica
de lo "teatral".
(56) La cantidad de
conflictos secundarios que
soporta un género depende esencialmente de
sus posibilidades de extensión.
Así, a la casi obligatoria unicidad del conflicto teatral, se opone la
multiplicidad de líneas narrativas de la novela
televisiva. El cine
se situaría entre
estos dos extremos.
(57) Hemos constatado
posteriormente en la
obra de Anne Ubersfeld un estudio de
los "triángulos actanciales" que se emparienta con las presentes consideraciones.
(58) Modelo aplicable tanto
para un conflicto externo (Indiana Jones, durante
cualquiera de sus
persecuciones que
intercambian vertiginosamente estos
papeles) como interno (muchos filmes de Bergman).
(59) En este otro contexto,
el discurso es el mundo comentado,
lugar de la
comunicación. La historia constituye el mundo
relatado, 'otro mundo'
concluido. Relato y comentario,
(discurso e historia), son manifestaciones de dos actitudes
lingüísticas diferentes del
sujeto de la enunciación en relación con
el enunciado.
(60) Aumont
ha dicho que todo relato describe un
itinerario de lucha entre el Deseo y la Ley.
(61) Visto así, habría que preguntarse acerca de la
naturaleza de lo verosímil, porque el término que introducimos -bastante
difuso- de "lector" "común" remite, o bien a una
abstracción textual: el "lector" "modelo": o bien al
"lector" "pragmático" (Ver Lector in Fabula, de Umberto
Eco), individuo particular en cada
ocurrencia de lectura, cuya condiciones de credibilidad, sin duda, tienen que ver con su
psicología individual. En este
sentido, quien desee profundizar en el concepto clave de
"verosimilitud", puede consultar el número 11 de
Communications: Lo Verosímil, citado en
la bibliografía.
(62) Un silogismo entimemático
es "un silogismo retórico que consta de premisas probables y
es usado con la finalidad de persuasión y no con la
de instrucción". O también: "es un silogismo que procede
de signos aparentes
para llegar a probables
realidades que están detrás de los signos". (Tomado de Niccola
Abbagnano, Diccionario
de Filosofía.)
(63) Citado por Tomashevski.
(64) Para una ampliación de las motivaciones, ver el texto de D. Bordwell.
(65) Vale analiza los efectos emocionales sobre el
espectador en términos del placer y
la frustración que le provoca el
material que el relato anticipa. El
placer se alcanza cuando una anticipación realizada por el espectador es cumplida por el relato, circunstancia que concita en éste una
posición de omnipotencia. La frustración
aparece cuando una expectativa es burlada,
lo que desemboca
en la sorpresa
y en el nacimiento de
nuevas anticipaciones. Este
perenne juego entre el poder del "yo" y el
poder del "otro" sobre
el destino que impera en la diégesis, constituye
el desafío de toda buena narración. Algunos géneros, no obstante, obtienen sus dividendos del desarrollo que se
opera en uno de los
dos extremos: caso de las llamadas
"comiquitas", que refuerzan la
fantasía de la omnipotencia
infantil y colocan al niño en
completo control del mundo relatado.
Caso también, por qué no,
de la mayoría
de las telenovelas,
que, siendo previsibles, refuerzan
las expectativas emocionales de
sus espectadores, con
la consiguiente ganancia
ideológica para el texto y para quienes se encuentran detrás de él.
(66) Al respecto, dice Umberto Eco, al comentar la autonomía de uno de sus
personajes: Que no se piense que esta es una posición 'idealista',
como si se dijese que los
personajes tienen vida propia y que el autor,
como un 'medium', actúa siguiendo sus
propias sugerencias. Tonterías
que pueden figurar entre
los temas de
un examen de
ingreso a la universidad. Lo que sucede, en cambio, es que los
personajes están obligados a actuar
según las leyes del mundo
en que viven.
(67) Para Pudovkin El gesto es la manifestación directa del estado interior del hombre, el gesto precede a la palabra. No se olvide además que el uso
del Primer Plano asegura para el cine
una supremacía del detalle, y
en particular una
valorización del gesto, desconocida
-e imposible- en el teatro.
(68) Los personajes se
mueven incansablemente de un
estado mental a otro;
están forzados a
cambiar, a crecer,
a desarrollarse...
(69) Las contradicciones en el
interior del hombre
y las contradicciones a su
alrededor crean una
decisión y un conflicto. Estas
a su vez lo obligan
a tomar una nueva decisión y a participar en un nuevo conflicto.
(70) La dinámica de
la relación
antagonista-protagonista es indicada
claramente por Boyle: el
protagonista no se modifica,
sino que su oposición al
antagonista, provoca un cambio en él.
Recordemos a Yago, el gran antagonista.
(71) Dice Chion: Le coup de thèâtre (plot point des Américains, 'peripeteia' d'Aristote), est un brusque revirement qui modifie la situation et la fait rebondir de façon imprévue... (El coup de thèâtre (plot point de los americanos)
es un cambio brusco que modifica la
situación y la hace "rebotar" de manera imprevista).
(72) Para Hitchcock, según cita
Chion,
el Mac Guffin es un objeto
extremadamente importante para
el personaje -un documento secreto, un mapa,
secretos militares o políticos- pero sin ninguna importancia para el
narrador.
(73) W. H. Clarence afirma:
Llamo composición [de una obra fílmica] a la estrecha
relación de dependencia que han de tener unos
elementos con otros, de tal modo
que no quede jamás un cabo suelto,
ni una situación planteada en el aire, ni aparezca nada, ni en imagen ni en diálogo, que carezca de
valor como elemento del conjunto.
(74) Con esto queremos decir
que cualquier corte paradigmático del
texto mostrará un tejido rico de por sí
en la medida en que en él se
muestre la intervención orquestada de diferentes personajes, y
por ende, diferentes
actitudes, puntos de vista y acciones.
En el ámbito sintagmático, sin
embargo, es inevitable (y
necesaria) la redundancia, o bien porque los personajes repiten
sus actos a
diferentes niveles de intensidad (de hecho, el carácter
cíclico con que aparecen las
crisis, los clímax y sus resoluciones, es eminentemente repetitivo) o
bien porque el
manejo de la
información recomienda un uso estimable de la redundancia.
(75) Una tercera vertiente, ésta extra-narrativa, es la que abre Carlos
Castilla del Pino.
El personaje real, las personas que son personajes (entre nosotros los
venezolanos, un cómico como el "Joselo" de
la televisión), requieren, en su dinámica social, de una unicidad similar
a la literaria. Una suerte de orquestación parece regir los grupos
humanos.
(76) Un personaje débil no puede cargar
con el peso de un conflicto prolongado,
no puede sustentar el drama.
Estamos forzados a descartar
tal tipo de
personaje como protagonista.
(77) Dos de las
definiciones de voluntad que da el
diccionario de Psicología de Warren son las siguientes: 1. Función o grupo de funciones
relacionadas con una reacción consciente. 2.
Decisión consciente de actuar o
emprender un curso de acción.
(78) Comentario similar
merecen filmes como Belle de Jour, de Luis Buñuel y Crimes of Passion de Ken Russel.
(79) En el sentido formulado por Austin.
Véase, por ejemplo, el libro de Ricoeur.
(80) Las situaciones de
respiración y de reposo (relief en inglés) son
consideradas como necesarias para una historia bien equilibrada al fin de
evitar el debilitamiento de la risa o de la
emoción, por saturación de
efectos cómicos o dramáticos. En los filmes serios, inclusive en los trágicos, las escenas
de respiración son
aquellas de humor,
de descanso, de intimidad;
y en los filmes
cómicos, por el contrario, son
las escenas de
emoción que dan
a los personajes más intimidad.
(81) De manera que, después de todo, parece que el conflicto sí se
desprende el personaje
y que si
queremos conocer la estructura
del conflicto, primero
tenemos que conocer al personaje. Pero como
el personaje es influenciado
por el ambiente, debemos conocer
también el ambiente.
Pudiera parecer que el conflicto se
desprende espontáneamente de una
única causa, pero
esto no es cierto.
Una complejidad de muchas razones hace un único conflicto.
(82) La acción no
es más importante
que los factores contribuyentes que le dan origen.
(83) Rambo
necesita de sus enemigos
para ser héroe-
suerte de imperativo ontológico de los personajes dramáticos- y los buenos detectives aman a distancia la astucia de sus perseguidos: todo encuentro entre
titanes contrapuestos es
un encuentro de admiración y de amor: Batman
y El Guasón, Marlowe y cualquiera de sus
enemigos. En el Nombre de la Rosa
Eco, hace explícito este carácter amoroso de
la relación perseguidor-perseguido en un largo discurso del villano.
(84) No es suficiente reportar un acontecimiento en sí
mismo impresionante, o un acontecimiento real, para tener un drama;
es necesario dramatizarlo. Esta es
la razón por la
cual muchos filmes adaptados de
acontecimientos diversos se dejan
entrampar; demasiado confiados en el
poder dramático de los
acontecimientos relatados, debido a que
éstos han ocurrido realmente,
dejan de proporcionarles una
lógica dramática interna.
(85) Este hecho,
de entrada, es
susceptible de claras objeciones. Si
bien es cierto que algunos autores piensan previamente en el "mensaje" que quieren dar a través de su obra, otros, que no son minoría,
expresan su total de interés por lo que
suponen debe ser, si acaso, un resultado de la lectura del texto que
producen. Sin embargo, no se trata aquí sino de entender el valor operacional
de un
instrumento que tan sólo se propone servir de núcleo de
construcción y que, en modo alguno,
representa, y mucho
menos, agota las significaciones temáticas
de la obra,
de hecho, inevitablemente,
múltiples.
(86) Debido a que el texto
de Egri no
habla específicamente de la
construcción cinematográfica sino
de la escritura dramática en
general, este aspecto
requiere ser reinterpretado a la
hora de pensar en el guión de cine.
(87) Por supuesto, ya la escogencia de la premisa presupone la
escogencia de una acción.
(88) En la superficie,
un sano conflicto consiste
en dos fuerzas en oposición.
En lo profundo,
cada una de esas fuerzas es el producto
complejo de muchas circunstancias
dispuestas en una secuencia cronológica que
crea una tensión tan terrible que debe culminar en explosión.
(89) Un arreglo
lineal de incidentes,
episodios y acontecimientos
relacionados entre sí, que desemboca en una resolución dramática.
(90) En Field, como en Gutiérrez Espada, la "idea"
es un término no definido.
(91) Reduzca su idea hasta
conformar un personaje y una acción en pocas líneas, no más de tres o cuatro...
(92) De nuevo encontramos la clásica disposición ternaria tantas
veces mencionada.
(93) Antes de que pueda expresar
su historia dramáticamente, debe
conocer cuatro cosas:
Comienzo, Final, Punto Argumental I y Punto Argumental II. Estos cuatro elementos constituyen el basamento estructural de
su guión. Usted
'cuelga' su historia completa sobre esos cuatro elementos.
(94) ... la biografía del personaje hace
un seguimiento de la vida del personaje desde su nacimiento hasta el momento en
que su historia comienza. Escribirla ayudará a construir el personaje...
(95) El esquema completo del nuevo paradigma luce así:
|
Acto I |
Acto |
II |
Acto III |
|
--------- x --- |
---x----- |
-----x-- |
-------x------- |
|
Plot point 1 |
pinch 1 |
pinch 2 |
Plot point 2 |
|